Editorial de la revista número 3
NIVEL B2/C1 :: intermedio alto/avanzado
Escrito por Óscar Ortega
Ideas para superar el ruido
Sumar palabras a un idioma no debería ser un acto mecánico de memorización.
El día a día ya nos proporciona miles de palabras, ideas, expresiones, noticias y reflexiones vacías, manipuladas o sesgadas.
Todo ello provoca una saturación tal que solo llega a impactarnos lo más simple y directo. Aunque sea falso. Aunque sea contrario a nuestra forma de ser y pensar.
Esta es la base del populismo: llegar al máximo de personas divulgando ideas que no necesiten de demasiada reflexión para entenderlas. Y, a ser posible, que ofrezcan una razón a nuestros problemas que nos libere de toda culpa.
Pero los problemas continúan existiendo.
Y lo peor es que sentirnos saturados de noticias alarmantes y de negatividad es un peligro real. Nos adormece, nos anestesia ante lo importante. Nos hace indiferentes al presente y al futuro, que ya no son buenos para muchas personas, para muchas vidas.
El ruido nos distrae de lo que realmente importa. Nos aleja de las preocupaciones que deberían ser las nuestras, de aquello que vale la pena.
Es necesario dejar de consumir palabras vacías y comenzar a ocupar nuestras mentes en lo que tiene sentido, en lo que aporta. Si no es por interés propio, entonces por quienes amamos, por quienes nos rodean, por los seres humanos, por los animales, por el planeta que compartimos.
La verdadera preocupación no nace del miedo, sino del deseo de proteger lo que es valioso. Es tiempo de dirigir nuestra atención a lo que importa, de preocuparnos, pero positivamente, de construir y no solo reaccionar. Porque lo que hagamos ahora, aunque parezca pequeño, define el mañana.
Este texto y los contenidos que lo acompañan están bajo una licencia Attribution-NonCommercial-ShareAlike 4.0 International
